TELL MAGAZINE MARZO 2021

¿Como ves a la mujer chilena? No podría encasillar a la mujer chilena, me cuesta hablar de ella en términos genéricos, y eso es parte de la posmodernidad; es decir, cuesta mucho hablar en términos universales, porque ya no hay verdades absolutas y cada uno construye su verdad. Hay una fragmentación en la identidad femenina y eso es bien interesante. Sin embargo, Verónica subraya que hay importantes diferencias generacionales. “El feminismo en la época de nuestras abuelas era un tema mirado de manera bastante peyorativa. Ser tildada de feminista tenía una etiqueta negativa, para qué decir en la década del ochenta, porque además se sumaba una carga ideológica política. En la actualidad, la adhesión al feminismo, entendido como una instancia que aboga por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, tiene bastante más participación en la juventud que en los adultos y los adultos mayores”. ¿Estás de acuerdo con el aborto? No podría ver el aborto como una solución, yo creo que aquí el único camino es la educación en la responsabilidad, en los deberes y también en la educación en el afecto. Todos debemos ser responsables por nuestros actos. El tema del aborto no es un tema femenino, es un tema de los progenitores. La paternidad responsable es igual de importante que la maternidad responsable. liberal, de feminismo interseccional, incluso en algún minuto en Chile, en el Congreso Mariano de 1918, se habló de femi- nismo católico. ¿Por qué incomoda a algunas mujeres ver a sus congéneres con los pechos al aire? Porque derivamos de una corriente occidental cristiana en la que eso no solo no estaba permitido, sino que era castigado. El cuerpo femenino, como cuerpo disponible, ha sido una constante dentro de la cultura universal y lo que han hecho estas feministas insertas en estas corrientes más radicales ha sido decir ¿por qué nosotras no lo podemos usar en el espacio público cuando ustedes lo han usado siempre? ¿Cuáles fueron las brechas que agudizó la pandemia? En Latinoamérica, las mujeres retrocedimos diez años en cuanto al acceso al trabajo y eso es brutal. Con todo lo que cuesta avanzar en materia laboral en el ámbito femenino, retroceder diez años en diez meses ha sido una locura. Me parece que no se ha visibilizado lo suficiente la relevancia que tuvimos las mujeres en el último año. Tradicionalmente, y por cultura, las mujeres nos hemos dedicado a las tareas de cuidado y educación. Y justamente fueron esos dos ámbitos los más perjudicados, los más complicados y los que recibieron el mayor peso durante el último año de la historia.

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