TELL MAGAZINE FEBRERO 2021
74 tell. cl ESPACIO inmobiliario pescadores artesanales locales, hasta la creación de una escuela de surf para niños con instalaciones específicas. FRENTE A LAS OLAS Alaia se llamaban las primeras tablas de surf que crearon quienes inventaron este deporte, y son originales de la Polinesia. Son pequeñas y están hechas de madera. De aquí el nombre del hotel que está construido según la forma de la ladera. Por lo mismo, al llegar, lo primero que se ve es el estacionamiento. Para ir hacia la entrada, es necesario bajar unas escaleras, las que dan a una inmensa puerta de madera. Aquí lo básico son las maderas nobles, y recicladas, y los grandes ventanales que dan al mar. El hotel cuenta con varias instalaciones distintas: primero está la gran nave que es un espacio de ciento treinta metros cuadrados, y de doble altura, con techos recubiertos por coligües, paredes forradas en madera y piso de poliuretano. De líneas simples, pero moderno, este gran rectángulo horizontal es una oda al mar, por la vista, pues desde cualquier ángulo siempre el protagonista es el mar. En este gran espacio se encuentran la recepción, hacia la izquierda el bar, el La decoración estuvo a cargo de Paulina Catafau, quien le dio un ambiente cálido y acogedor gracias a una iluminación tenue, en donde destacan varias lámparas de mimbre que cuelgan del techo logrando una composición artística ideal. Además de muchas velas, grandes floreros, pieles de oveja y alfombras artesanales.
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