TELL NORTE NOVIEMBRE 2018

93 tell. cl de té, y así fuesen más potentes en función de sus atributos y propiedades. ¿En términos de infraestructura, cómo fue cre- ciendo el negocio? G: Mientras trabajábamos con el deshidratador so- lar que construí, postulamos a varios proyectos y nos adjudicamos tres fondos del FOSIS. El primero fue el Básico, luego el Emprende que nos permitió comprar insumos y el fondo Cree, con el que pu- dimos aumentar mucho más nuestra producción gracias a la inversión enmaquinaria. Invertimos en dos deshidratadores grandes, en un molinillo y en una impresora para hacer las etiquetas. SALES, ACEITES E INFUSIONES De Cáhuil, pequeño caserío ubicado cerca de Pichilemu, proviene la sal de mar que esta jo- ven pareja incorporó, al poco tiempo, a este emprendimiento. Mezclada con ajo, mix de mo- rrón, orégano, pimienta negra, albahaca, rome- ro, tomillo, tomate y aceitunas deshidratadas, cautivaron a sus clientes con un producto gour- met, sabroso, aromático, en seis variedades y en dos presentaciones: molida y gruesa. “Con el mismo proceso del té, debemos deshidra- tar las especias, secar la sal y hacer unmolido. La sal demar la traemos de Cáhuil porque es una sal muy pura y en cuanto a propiedades tiene todos los minerales que requiere el cuerpo. Esta zona es famosa en Chile por sus salares, que semejan piscinas donde se va decantando el agua hasta que se seca y queda la sal. Nuestra idea era inte- grar este producto chileno con las hierbas y espe- cias del Valle del Elqui”, recalca Gonzalo. También venden aceite de oliva ¿cuál es su ori- gen? G: El aceite que hoy ofrecemos es de Ovalle y va mezclado con hierbas deshidratadas y espe- cias. Hacemos un trabajo de maceración y para ello usamos romero, albahaca, orégano, tomillo, merkén, laurel, ajo, mix de morrón, tomate, etc. P: La maceración dura cerca de dos meses para que el aceite se impregne con el sabor y el aroma de las hierbas. En definitiva, están constantemente innovan- do con otros productos G: Ese es nuestro objetivo. También hacemos infusiones a base de zanahoria deshidratada y tostada que son libres de teína, por lo tanto, las pueden consumir las embarazadas y los niños. P: Al tostar la zanahoria se obtiene un color si- milar al té y para ello usamos una técnica para evitar que se queme. Esta va mezclada con fru- tas deshidratadas o con hierbas. La idea es que aquellas personas que no pueden tomar té con- suman estas infusiones y así nadie queda fuera de los productos de Tierra Luna. ¿Cómo se distribuyen las tareas de Tierra Luna? G: Yo me dedico a cosechar la fruta y a cortarla con unas mandolinas porque debe tener un gro- sor bien específico para la deshidratación. Veo todo el manejo y control de los deshidratadores y ayudo a Paula en el envasado y el etiquetado. P: Me dedico también a cuidar mis hierbas y a ver todo lo relacionado con la publicidad y el manejo de las redes sociales, porque gran par- te de los pedidos son por Internet, despacha- mos a todo Chile. UNA SÚPER DUPLA De lunes a viernes, Gonzalo, Paula y sus dos hijas viven en La Serena y los fines de semana viajan a Horcón para elaborar sus productos. El padre de Paula es quien se encarga de atender el negocio de Tierra Luna en el Pueblo Artesanal de Horcón, un reconocido espacio que, en octu- bre del año pasado, fue arrasado por un voraz incendio. “Ese día estaba a cargo del negocio y vi cómo las llamas gigantes se acercaban rápi- damente al pueblito. Empezaron a saltar chis- pas y como los techos eran de coirón se prendie- ron en segundos. En menos de una hora todo se había convertido en cenizas”, recuerda Gonzalo. Era poco lo que se podía hacer… G: Nos ayudamos entre todos, pero el fuego avanzó demasiado rápido. Alcancé a sacar al- gunas cosas, otras se me quebraron o se ahu- maron… todo se fue a pérdida. P: Cuando llegué al lugar vi a Gonzalo llorando y fue muy angustiante porque el pueblito arte- sanal no solo es nuestra fuente laboral, la de nuestros amigos y compañeros, sino que es un lugar muy bonito y especial. ¿Cómo lo superan y se levantan? G: Fueron días muy fuertes y tristes, pero debíamos pararnos. A los pocos días, los artesanos nos instalamos en la calle para La sal de mar la traemos de Cáhuil porque es una sal muy pura y en cuanto a propiedades tiene todos los minerales que requiere el cuerpo”.

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