TELL NORTE OCTUBRE 2019
10 tell. cl Es difícil abstraerse del momento que nuestro país está pasando. Si analizamos el origen de la palabra política, esta se remonta a la antigua Grecia y hace mención, precisamente, al arte de hacer ciudad. ¿Cómo entonces quedarse fuera de toda esta situación?, ¿cómo mirar hacia el lado si arte y ciudad son la materia prima de lo que hoy parece tener la culpa de todos nuestros males? En el contexto actual, muchos han revivido episodios de angustia y otros, por primera vez sienten lo que es estar en un país convulsionado, con el clima enrarecido y con posturas que parecen jamás llegar a acuerdos. Un abrumador peso cae en las espaldas de todo el país, con solo dos circunstancias en que todos coincidimos: la enérgica condena al vandalismo y el alivio que nos ha entregado al alma la música, la danza y las artes en general. El mensaje de unidad que se busca, traspasa las ideologías y no es patrimonio de ningún sector. Emociona hasta las lágrimas que en medio de tanto descontrol se viralicen grabaciones de voces que a medianoche entonan melodías añosas que nos calman el corazón. ¿Cuál es el rol entonces de la cultura? Ser articulador de una nueva forma de ver el mundo, más integral, donde el ser humano se valore en todas sus dimensiones y no se separe cuerpo, alma y mente. Generar instancias de expresión que eviten que la sociedad sea una olla a vapor que explota mientras las instituciones tradicionales se diluyen. Con el arte podemos recuperar conceptos de sociedad común y empezar de nuevo, como en un lienzo en blanco. Por Luis Núñez San Martín Arte en tiempos de cólera AGENDA arte
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