TELL NORTE AGOSTO 2018

20 tell .cl GATOS Y POESÍA Entre los múltiples intereses que Andrés Sabella mantenía en su vida, está un gran amor por los gatos. En algún momento llegó a tener trece, con sus respectivos nombres. Había uno con un nombre muy especial: “Nonó”. Este gatito apareció justo el día de la votación del Sí /No. Él le puso de nombre “No”. sabella Por María Canihuante Vergara E lba Emilia le dijo: “Andrés, no le puede poner ese nombre”. Frente a eso, el poeta le puso “Nonó”. Andrés decía: ”Los gatos no sabrán usar el computador ni resolver complicadas ecuaciones matemáticas. Pero sus horarios de comida son exactos. A las siete ymedia de lamañana en punto llegan a reclamar su leche con galletas”. El gato en Chile contó también con la simpatía de ese magnífico señor que fue Augusto D’Halmar. Una de sus obras más tiernas se llama “Gatita”. Manuel Ma- gallanes Moure, María Urzúa, Juan Godoy y Juan Valenzuela le colocan el casca- bel de un acierto. Pedro Sienna define a Poe, en la “Caverna de los Murciélagos”, como un “Desfile de gatos brujos”. El poeta AlbertoMauret Caamaño escribió, en 1930, una serie de “Divagaciones de un Gato”, en El Mercurio de Antofagasta . Sabella decía que “después que Lope de Vega escribió La gatomaquia , en 1634, el tema no ha sido echado al olvido. Mientras haya gatos habrá poetas engatunados”. Baudelaire lo fue, cantándolos en Las flores del mal, con singular ternura. Joris Karl Huysmans, al abocetar los rasgos de Durtal, el personaje de Allá lejos, lo indica enamorado de los gatos. Y como le correspondió vivir esos tiempos, explicó que “No es el “gato encerrado” el Gato de la Poesía: es el Gato del Humor, precioso minino que nos colma con sus miaus de ironía desde los techos de las casas donde los hombres todavía son capaces de reír y de sonreír”. Literatura y gatos no se acaba en los ya citados autores. Encontramos El gato que le enseñó a volar a la gaviota , de Luis Sepúlveda. El médico y poeta Atilio Macchiavello Varas, en la década del cuarenta, publicó su Epizootias felinas do Nordeste do Brasil , trabajo que compartió con Aluizio Bezerra. Debe ser cierto que en todo poeta se pasea un gato encerrado: la inspiración. Estees el gatopopular queadorna lasmárgenes deagosto, comounadecoración heráldica e infernal, el gato que canturrea su romance de sangre y que se nos extravía, desdeñando las caricias humanas, para ser, ¡por única y gloriosa vez!, amante cabalísimo de su casta.

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