TELL NORTE JULIO 2019
72 tell. cl Casi por casualidad, retomó contacto con Fernan- do Zúñiga, antropólogo, quien es el cofundador de la Corporación ANF, donde ambos impulsan iniciativas que aporten al desarrollo integral de la ciudad en que habitan. En ese contexto, nace Re- changueando, una propuesta para poner en valor un espacio, entregando, además, información re- levante para que la comunidad genere un vínculo con su entorno. ¿Cómo tu camino profesional fue relacionándose con el uso de los espacios urbanos? Cuando volví a la ciudad trabajé en la municipali- dad y ahí me reencontré con Fernando, mi socio y cofundador de la Corporación ANF. Tomamos el diplomado de Innovación Territorial Aplicada a la Macrozona Norte de la UCN, donde el principal de- safío fue pensar en soluciones creativas a proble- mas de la ciudad. A partir de esas conversaciones comenzamos a trabajar juntos en algunas inves- tigaciones y diagnósticos y surgió esta necesidad de concretar algún proyecto que nos permitiera acercarnos al borde costero, porque estábamos como divorciándonos de este espacio natural de rocas y conchas, donde antes era muy común reunirse y compartir. ¿A qué podría deberse este fenómeno? Antofagasta se caracteriza porque mucha gente viene y va, por lo que las prácticas sociales a las que uno estaba acostumbrado van cambiando. Y claro, se produce un desarrollo que es necesario, pero desvinculando al sujeto de su entorno. La ciudad creció y nos encontramos con un Paseo del Mar que está muy lindo, áreas ver- des, canchas… paseos. Un lugar como Las Almejas que nos invite a detenernos pasaba inadvertido. Sin intervención de infraestructura se ve como un espacio abandonado. Cuando nació esta idea había gente viviendo ahí, estaba oscuro y sucio. Finalmente se convertía en una especie de punto negro…. Exacto. Esos son síntomas de un espacio abandonado. Presenta- mos la idea en el diplomado y recibimos muy buena retroalimenta- ción. El proyecto global puede ser aplicado en muchos otros secto- res, pero elegimos Las Almejas porque además es un lugar de fácil acceso. Así nació Rechangueando, una propuesta para recuperar el espacio desde nuestra identidad costera, que no es solo mar y arena, sino también aprovechando las rocas, las aves y en general, todo el contexto. Estamos convencidos de que en la medida en que los espacios son estéticamente bonitos, inclusivos y gratuitos, las personas los respetan. Cualquiera de nosotros puede llegar y disfrutar de un libro y del atardecer”.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0