Norte julio 2018

82 tell .cl valorar mucho más otros aspectos, tanto en lo personal como en lo profesional. Siempre me fui tranquilo a trabajar, porque sabía que tenía a la mejor compañera y la mejor mamá, y eso mismo para mí fue el impulso de trabajar tantos años fuera de la ciudad, y al mismo tiempo fue el incentivo para comenzar con Licancabur. Ella, sin duda, ha sido el pilar fundamental para el logro de todo lo que hemos realizado. En 2008 nace Lincancabur, ¿de dónde sale el nombre? La idea siempre fue diferenciarnos de las otras empresas. Me puse a pensar qué y cómo lo iba hacer. Tenía claro, por mi experiencia, que lo mío era automatización de procesos. Hay muchas empresas que dan un servicio similar, pero son de otras ciudades. Cuando trabajaba como mandante ese era el principal punto débil: la falta de disponibilidad y tiempos de respuesta que no eran los óptimos. Entonces Cuando uno tiene su propia empresa, para lograr un acierto, se viven muchas derrotas y creo que es precisamente ahí donde hay que detenerse. Cada error hay que hablarlo, analizarlo, porque así aprendemos”. ¿Cómo nace la idea de independizarte y comenzar con tu propia empresa? Cuando partí en minería, empecé desde abajo. Tenía apenas veintidós años y en la medida en que pasaba el tiempo, fui creciendo en lo profesional y ascendiendo posiciones. Llegué a ser supervisor de las plantas concentradoras. Ahí me di cuenta de que existía una necesidad que no estaba cubierta, una empresa de automatización que se diferenciara de las demás, y comenzó a rondar en mí la idea de la independencia. Fueron dos años de imaginar muchos proyectos y, el 2008, tomé la decisión. Ya había conversaciones internas en Minera Escondida, queme permitieron tirarme a la piscina del emprendimiento, y así comenzó todo. Además, soy un afortunado, pues pude empezar mi empresa con recursos propios, porque en la empresa existe el finiquito a todo evento, lo que me permitió invertir y tener un respaldo que me daba cierta holgura de tiempo. ¿Y cómo fueron los primeros meses? Una semana después de retirarme ya estaba trabajando; no viajé ni tomé vacaciones, nada. Partí con un proyecto con una empresa contratista de fibra óptica y luego de eso ya no paré más. Hoy prestamos servicios a casi todas las mineras de la región. ¿Cómo fue ese cambio de pasar a ser dependiente a independiente?, Fue un cambio de vida total, primero en lo personal, porque yo siempre había trabajado en faena; fueron muchos años de ausencia en mi casa. Mi esposa es quien se llevaba todo el trabajo y durante diecisiete años se hizo cargo de todo lo cotidiano. Y de pronto, empecé llegar todos los días a la casa, a “invadir” un poco ese espacio, esa rutina, y la verdad, fue un poco difícil al principio. Tuve que aprender a vivir en la ciudad y me di cuenta de lo impagable que es. Jamás me he arrepentido de los años que trabajé y viví en faena, porque gracias a ello hoy puedo

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