TELL NORTE ABRIL 2019

Estamos partiendo, pero lo estamos haciendo con harto corazón. De a poquito hemos logrado armar un equipo de trabajo fantástico e intentamos que lo proyecten a las personas, porque no hay nada mejor para un pasajero que lo atiendan con amabilidad”. 71 tell. cl T Iquique. En el primer piso está la recepción y un supermercado. Son noventa y un departamen- tos de tipo hotelero, de uno, dos y tres dormito- rios, pero con servicios de mucamas, como un hotel. Tenemos un equipo muy cohesionado. Estamos partiendo, pero lo estamos haciendo con harto corazón. De a poquito hemos logrado armar un equipo de trabajo fantástico, donde nos tenemos un gran cariño entre todos e in- tentamos traspasarlo a los clientes, porque no hay nada mejor para un pasajero que lo atien- dan con amabilidad en un ambiente grato. ¿Cómo logran el equilibrio entre la relación fa- miliar y laboral? No es fácil porque todos tenemos nuestras ideas de cómo “debe ser”. No te niego que en ocasiones nos agarramos de las mechas, pero a los minutos se nos pasa, nos abrazamos y reímos, porque tenemos clara la labor de cada uno y podemos opinar sobre el trabajo del otro, pero respetamos que los espacios de cada uno. Yo asumo que las matemáticas no son lo mío, por eso los números están a cargo de Roberto. Por otro lado, Rados es el responsa- ble de las importaciones y así, cada uno tiene su área de acción. Creo que ese es el secreto: cada uno trabaja en lo que es bueno y los de- más lo respetamos. RULOS ALEGRES Jackie nació en Iquique y de niña pasó horas practicando ballet en el Teatro Municipal de Iquique. Estudió Diseño en Viña del Mar y Di- seño y Vestuario en Roma. Detallista y de ca- rácter fuerte, transmite alegría y buena disposi- ción. Para ella, el cafecito de medio día es una pausa necesaria y su principal gusto es viajar. “Cuando viajo soy muy observadora y replico las buenas ideas; me las doy de fotógrafa y así aprovecho de seguir trabajando”, se ríe. Como toda iquiqueña es playera, pasión que disfruta junto a sus hijas niñas Micaela (12) y Aurora (2) y su marido Diego Campodónico. ¿Cómo es la vida iquiqueña? Aquí es relajado, se puede escapar a lugares lindos. En Roma es de locos, en Santiago igual. Yo prefiero este estilo donde puedo formar mejor mi vida, pensando que mi hermano vive a una cuadra y el otro a dos… vivir junto a la familia es impagable, mis hijas están creciendo junto a sus primos, se van a la playa y eso nos hace ser más unidos. ¿Cómo describirías a tu papá? Mi papá ama Iquique. Jamás ha vivido en otro lugar y creo que ni lo pensaría. De hecho, cuando viaja pasan siete días y ya quiere regresar. Es un iquiqueño de corazón y por eso en este nuevo proyecto quisimos mostrar el Iquique lindo, revelando a las personas lo maravilloso de este lugar y de su gente. En nuestras publicidades no solo mostramos el hotel, sino todo el entorno, porque queremos poner en valor nuestro patrimonio paisajístico local. ¿Cual es la visión de tu papá? Él se preocupa de hacerle regalos a Iquique, su tendencia no es construir por construir, sino que hacer algo que quede en la memoria de la gente. En este camino hemos superado muchos obstáculos y muchas veces hemos vivido altibajos. Yo pienso que todos los rubros son difíciles, uno debe ponerle empeño y harto ánimo para que funcione, pero no nos podemos quejar, ha sido un buen año, el verano fue excelente y estamos muy agradecidos. ¿Cómo crees que se potencia la región con el turismo? Tenemos cualidades que sorprenden a los turistas. Además de nuestras playas hermosas, tenemos un cerro increíble que cobra vida con el sandboard y el parapente. También existen los campeonatos internacionales de surf y bodyboard que dan movimiento al sector. En el interior de la región existen muchos panoramas que son imperdibles y que la gente ni se los imagi- na. Para mí, Iquique reúne todas las condiciones para un des- canso soñado: deportes extremos, compras y belleza natural. ¿Qué desafíos tienen a corto plazo? Hemos asumido un nuevo proyecto, nos haremos cargo del Ho- tel Spark. Ahora estamos en el proceso de remodelación. ¿Cómo te imaginas a Iquique en el 2050? A Iquique le dicen el Miami chico, así que no me extrañaría que llegáramos a convertirnos en el Miami de Latinoamérica.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0