Concepcion marzo 2018
38 tell. cl Mi familia siempre ha estado ahí, partiendo por mi mamá, que quería que yo hiciera este deporte. Me acompañan siempre, incluso afuera, por eso nunca me he sentido solo”. comprar un caballo. Me lo mostró mi entrenador en el club Marina del Sol, Rodolfo Hinrichs, y estaba en nuestro presupuesto. Con él comencé a competir, aunque tuve la mala fortuna de lesionarme apenas lo compré: se me cayó otro caballo encima de la pierna, tuve rotura de ligamento y reconstrucción del tobillo, con tres meses sin caminar. ¿Cómo fue entonces el inicio con Amerikano? Cuando me recuperé, llegó mi primer concurso. Era la primera vez que metía el caballo a la cancha, y estaba nervioso, recibiendo hartos gritos de mi entrenador. Me sirvió para ambientarme y conocer, pero sabía que te- níamos que madurar todavía. Ya llevo más de dos años y medio montando a Amerikano, primero en Concepción, y desde el año pasado en Santiago, para competir durante el año allá. ¿Qué es lo más difícil de este deporte? Es un deporte tremendamente exigente. Y no solo de uno, porque tene- mos un compañero especial que es el caballo, que no es una raqueta ni un balón, pues dependemos de un animal al que hay que darle instruc- ciones. En mi caso, ha significado un esfuerzo ser de Concepción, por- que para competir a alto nivel, es necesario estar en Santiago, con todo lo que implica desplazarnos, traslado de caballo y lugar donde dejarlo allá. Lo más difícil, es juntar todo y comenzar a asimilarlo y darse cuenta cómo hay que hacer las cosas. Sé que debo madurar como jinete, tanto en el tema sicológico como el técnico, y darme cuenta de lo que hago mal para poder mejorar. NUEVOS DESAFÍOS Con dieciocho años cumplidos el 24 de enero, Benjamín Hammersley Mal- donado cursa Cuarto Medio en el Colegio Francés Charles de Gaulle, de este deporte y me acerqué a los caballos, pero sin competir. Luego, comencé a montar en la escuela de don René Varas, un jinete muy re- conocido, con quien aprendí a saltar y competí un par de veces. Para aprender fue muy bueno, porque empecé a saltar desde lo mínimo, que es categoría cruceta, con obstáculos de un metro y un metro diez. ¿Cuál fue el salto hacia la competencia? Cuando apareció Amerikano, mi caballo. En la equitación es importante tener consolidado un binomio, y llegó el momento en que tuve que
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