Concepcion marzo 2018

…el documento que yo interpreto o analizo no proviene siempre de los archivos oficiales. Pues el documento es cualquier soporte material o inmaterial que contenga memoria y es ahí donde el abanico se expande. Trabajo mucho con oralidad, pintura, dibujos, folclor, poesía, performance , con los diversos lenguajes de las artes, etc”. trabajos etnográficos, en la profunda comprensión de algunas conductas y en la capacidad de comprender a los seres humanos, sus gestos, sus tonos, su expresión corporal, sus discursos, su música, sus pinturas. Esa comprensión me da fuerza o ganas de poder aportar, de poder generar soluciones, me evoca ser creativa para buscar la forma de que entre los humanos nos valoremos y respetemos. Ver las infinitas posibilidades que nosotros mismos somos, lo que se podría lograr si ven lo que yo logro ver. ¿Te ayudó tu infancia, con un abuelo inmigrante, a esta compresión? Tuve una infancia llena de amor y diversidad, con mis abuelos palestinos, por un lado, y los chilenos, por otro. Esa infancia diversa hizo que hoy no tenga juicios respecto de otros que no comen, no hablan el idioma ni creen lo mismo que yo, y que sin embargo somos todos humanos. Tenemos las mismas necesidades y nos necesitamos. Las diferencias nos constituyen como seres sociales, pero no como seres humanos, esa es la gran diferen- cia. Si pudiéramos todos ver el profundo sentido de esto, no existirían guerras en el mundo. Agradezco haber tenido una infancia llena de olores y sabores diversos, pero por sobre todo el amor y respeto de todos los adultos que rodearon mi infancia; eso hizo que valorara y respetara a todas las culturas sin importar la procedencia ni las creencias. ETNOHISTORIA ¿Cuál es la base para comenzar un estudio etnohistórico? Los estudios etnohistóricos son descripciones que intentan comprender la complejidad cultural de una época para poder interpretar de manera fide- digna el documento histórico, el que corrientemente se puede encontrar en archivos oficiales. La etnohistoria ha transitado diversos caminos, hoy ya existen corrientes y líneas de pensamiento que diversifican aún más el ejercicio histórico. Mi línea de trabajo utiliza recursos antropológicos, etno- gráficos y estéticos para complementar, interpretar o significar el documen- to. Ahora bien, el documento que yo interpreto o analizo no proviene siempre de los archivos oficiales. Pues el documento es cualquier soporte material o inmaterial que contenga memoria y es ahí donde el abanico se expande. Trabajo mucho con oralidad, pintura, dibujos, folclor, poesía, per- formance , con los diversos lenguajes de las artes, etc. ¿Qué te ha enseñado tu trabajo? El estudio de la humanidad, desde donde se aborde, entrega enormes enseñanzas. Por ejemplo, nuestros indígenas no son esas personas alco- holizadas y violentas que los medios y la voz pública muestran. Cuando vives un invierno en Alto Biobío, te das cuenta que simplemente un “flojo” se muere, cuando aprendes el valor de esa sabiduría ancestral de hacer harina de una semilla con solo una roca, o a pescar con una miga de pan, como lo hacen en Rapa Nui, o de saber qué fruto es comestible o veneno- so. Cuando llegas a África y sabes que a ese chico que le dicen “negro” en Chile, está lejos de ser realmente negro. Cuando todo ese mundo que construyen los medios o incluso los juicios culturales de tu propia cultura, se derrumban, te das cuenta de quiénes realmente somos, comienzas a sentir y valorar. El conocimiento es el principio; sin conocimiento, sin historia, no somos nadie y estamos propensos, indefensos, al sistema que esté de turno. ¿Y a nivel personal? Por lo pronto, con todo lo aprendido de comuni- dades indígenas en Chile y el extranjero, conclu- yo que mientras más simple se viva tanto mejor. Es mucho más relevante tener las manos en la tierra que en un aparato que se cae y se rompe. Tanto más importante es comprender y reflexio- nar que acumular. Con mi familia cultivamos una huerta, nos alimentamos de ella casi al ciento por ciento. Nuestras semillas han sido regaladas por diversas familias de diferentes lugares; son semillas con historia y amor, cuidadas y recolec- tadas por años. Tuve un parto natural en mi casa, al igual que miles de mujeres antes de nuestra era. Fue una experiencia única y enrique- cedora. Nuevamente, me di cuenta cómo afec- tan los juicios culturales que nos hacen temer del dolor del parto y de la falsa necesidad de cesáreas programadas. También eres instructora de yoga… El estudio de tantas culturas te reafirma la sensación de que, en verdad, no sabemos nada y no somos nadie. La humildad con que me dejó y me siguen dejando los estudios cul- turales me hizo comprender profundidades filosóficas provenientes de Oriente, y curiosa- mente sangre de Oriente también corre por mis venas. El yoga y su práctica son, en sí mismo, una apertura y expansión al universo, pero desde la conexión de los recursos que nos da esta experiencia humana. Nuestros distintos cuerpos alineados en uno permiten pensar con claridad, mantener humildad y observar desde 33 tell .cl

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